
Ea, pues ya tenemos crisis al canto. Periodística, claro. La falta de costumbre de perder tres partidos seguidos hace que por un lado el sevillista de a pie esté desconcertado, y por otro lado, que avispados pseudoperiodistas se froten las manos y afilen el aguijón para echarse encima del Sevilla cual alimañas hambrientas. Y lo peor es que éste acto carroñero suele venir mas del lado periodístico sevillista, en portales como Muchotomate, donde la abrumadora mayoría profesan el sevillismo (aunque lo demuestren poco), y hay que esperar que periodistas béticos, como Andrés Ocaña, esta mañana en Radio Marca digan la verdad clara y meridiana de lo que sucedió anoche y lo que sucede en el Sevilla.
Y lo que sucedió anoche es que hubo verdadera mala suerte. En el 99 por ciento de los casos, cuando un equipo apabulla a otro y tiene alrededor de diez ocasiones claras de gol en un partido, acabará ganando, y holgadamente además. Esto justamente es lo que viene sucediendo desde hace mucho cada vez que nuestro equipo juega, y por eso estamos tan acostumbrados a ganar tranquilamente.
Pero claro, cuando se habla de 99 por ciento, o 98, no se dice cien por cien porque siempre hay un margen para la auténtica mala suerte, en la que cabe que materialices un mínimo porcentaje de ocasiones, y que el rival clave las pocas que tenga. Eso sucedió anoche, y no tendría mas trascendencia si no fuera porque viene concatenado con dos derrotas absolutamente normales y que también tienen su explicación, con lo que no creo que sea necesario ni siquiera darle mas vueltas a todo este tema. El que crea que quizá el Sevilla este flaqueando, emplazado queda a que me diga lo mismo dentro de dos meses.
Lo que sí creo que merece una pequeña reflexión es el sistema de rotaciones de Juande. Vaya por delante que soy un firme defensor de las rotaciones en cualquier plantilla que pueda permitírselo (como la nuestra), y vaya también por delante que Juande hasta ahora siempre las ha hecho de cine, tanto en las alineaciones iniciales, como en los cambios durante partidos. Cierto. Por eso me extraña sobremanera el poco acierto que lleva teniendo en los tres ultimos partidos, y sobre todo en el de anoche. Es una apuesta lógica el que en partidos en campos complicados, como Bernabéu o Nou Camp, se apueste en principio por mantener en un principio el control del partido con 3 mediocentros y dos alas rápidas, hasta cogerle el gusto al partido y ver por donde se puede hacer daño al rival. Pero ésto debe ser una solución puntual, nunca una costumbre, como parece que está empezando a ser. Porque el año pasado jugó el 90 por ciento de los partidos con un 4-4-2 claro, y con dos delanteros natos. Así se jugaba, y así se destrozó a casi todos los rivales con que nos encontramos. Por eso no es entendible de ninguna de las maneras empezar con un solo delantero en casa y ante el Español, un rival endeble atrás, al que, de haber jugado como siempre, le habría caído una cascada de ocasiones desde el primer minuto, en vez de tener que regalar un tiempo entero y esperar a tener que pasar de un extremo al otro durante el descanso.
También es hora de que se decida Juande ya por una defensa fija. La defensa ha de estar coordinada de principio a fin, y eso se adquiere a base de partidos, con lo que si persiste en cambiar los centrales en cada partido, mínimo habrá dos o tres fallos de coordinación en cada uno, fallos que pueden traducirse en goles si el otro equipo anda listo. Rotaciones sí, pero según qué puesto y qué necesidades tenga el equipo.
Se me quedan en el tintero algunas cuestiones más que trataré en próximos posts, pero sólo quiero transmitir desde aquí tranquilidad, porque si la gente está tranquila, el equipo también lo estará. Y todo sabemos en lo que se convierte nuestro equipo con tranquilidad y confianza.











