
Seamos realistas ¿alguien contaba con ganar ni uno solo de los dos partidos de la Supercopa de España?
El Barcelona como es lógico y normal, por presupuesto, por jugadores, por entrenador, por estadio, por filosofía. Por todo, se ha llevado el gato al agua. No hay ni un solo aspecto en el que los culés sean inferiores a nosotros (tal vez solamente en afición y a veces en casta).
Es imposible parar a esa máquina perfectamente engrasada de hacer fútbol que es el Barcelona, y si además nos metemos los goles en propia puerta, es como darle alas a los ángeles. Pero es que estos tíos cogen la pelota y te hacen un siete. Hoy han sido cuatro pero podrían hacer sido media docena más uno perfectamente.
Por otro lado es obligatorio no ponerse la venda del fanatismo, esa que no te permite ver los defectos propios. La actitud de mi equipo ha sido deplorable. Ni una mísera ocasión en 90 minutos en los que hemos visto camisetas blaugranas pasar como balas a nuestro lado. No sabíamos de dónde venían los golpes. Dios se ha encarnado en dos futbolistas, y da la casualidad de que los dos juegan en el Barcelona. Xavi y Messi son la solución final a cualquier problema sobre el tapete de juego. Entienden y practican este estúpido invento llamado fútbol como si ellos se lo hubiesen inventado una tarde en la que estaban aburridos.
Otra vez cuatro goles en otra visita al Camp Nou. Un planteamiento cobarde y rastrero para entregarnos a las preciosistas manos del Barcelona. Álvarez sacó un once con un solitario y desacertado como casi siempre Negredo en punta y con un perdido hasta decir basta Konko de central, que ha demostrado que no es bueno en esa posición aunque esto es algo que se intuía... o al menos lo intuíamos todos los sevillistas menos Álvarez, y el tío, para salir de dudas, pone a un lateral de central en el Camp Nou y con Lionel Messi de delantero. Redes de pescar para parar obuses. Pues por ahí han venido los tres primeros goles, que tienen tanto la firma y el sello de Messi por su enorme calidad como de Konko por su inoperancia.
Más vale que el martes Álvarez haga bueno no haber salido con todo y sobre todo con más valentía en el Camp Nou. Como el martes pase lo que ninguno queremos que pase... ojito con el banquillo sevillista a la larga. No es esta una plaza fácil donde torear, Álvarez, y el sevillista no quiere recaer en errores del pasado. Ah, y por mucho que te hayas peleado con Squillaci, si está en la plantilla sevillista, pues lo pones. Porque aquí se trataba de un título y para alzar todo entorchado hay que poner a los mejores, y si no que se lo pregunten al BarÇa. Tal vez con el francés de central otro gallo nos hubiera cantado... tal vez.
No me quiero ni imaginar lo que habrá sentido el aficionado sevillista que ha acudido al Camp Nou ¿Qué le habrán dicho los catalufos cuando lo hayan visto con una bufanda del Sevilla en la mano tras el numerito al que hemos asistido? Ese aficionado que vive en Barcelona y que sólo puede ver al Sevilla 1 o 2 veces por temporada, o ese aficionado que se ha desplazado a la ciudad condal... o que incluso ha incluído un hueco en sus vacaciones para acompañar al equipo... ninguno se merece el mal trago que el Sevilla le ha hecho pasar.









