
Mala suerte. No hay más.
Un punto en forma de empate a cero ha sido lo único que el Sevilla FC ha podido cosechar ante la visita del Deportivo de la Coruña. Los que han visto el partido sabrán que el resultado final no hace justicia a lo desplegado en el campo, pero por muy increíble que parezca, así es como ha quedado la cosa finalmente.
Tablas finales que vistas por un lado nos convienen si tenemos en cuenta la clarísima ocasión de
Lopo de cabeza sólo ante la portería, pero que para el más exigente sabrán a poco vistos los dos balones que
Negredo y
Konko han estrellado contra la madera, o los dos paradones del suplente
Manu en grandes ocasiones de
Perotti y otra vez de
Negredo, que ha cuajado un buen encuentro pese a que no ha tenido el merecido premio del gol.
Por cierto, una cosa que no tiene nada que ver, pero me gustaría dar un consejo a todos los entrenadores que en esta o cualquier futura temporada jueguen contra el Sevilla FC. Saquen a su portero suplente, alineen de inicio al menos habitual, al desconocido, al juvenil si hace falta. No pasa nada, porque cuando se enfrenten al Sevilla FC, estos porteros, aunque sea durante 90 minutos, se convertirán en arqueros imbatibles, en figuras aladas que harán milagros, paradas de ensueño, estiradas imposibles. Que un portero desconocido juegue contra el Sevilla. Nosotros nos encargaremos de hacerle internacional. Y este no es un lloro cualquiera, pero es que siempre pasa igual. Hoy hemos descubierto la más inmediata competencia de
Iker Casillas en el combinado nacional en la figura del tal
Manu que ha jugado contra nosotros, el año pasado me acuerdo de un Sevilla - Racing en el que
Coltorti hizo el partido de su vida... y así podríamos seguir. Pero me voy a callar.
Siguiendo con el análisis del partido de hoy, destacar el buen trabajo de
Konko (a ver si al chaval le respetan las lesiones, porque podríamos haber encontrado por fin un buen lateral derecho), la entrega y la entereza de
Martín Cáceres en su debut, y el mediocre partido de
Jesús Navas, ojalá sea éste el precio que hay que pagar por cada diez partidos en el que el de Los Palacios está a su nivel normal.
No se puede sino aplaudir al Sevilla, que ha querido tener la pelota, que cuando la ha tenido, la ha jugado con cabeza y criterio, y que se ha encontrado con un "equipo
Lotina", es decir, un grupo de tíos replegaditos atrás, ordenados, y que si de casualidad meten un gol, pues mejor que mejor.
Ya se sabe lo que toca cuando se empata, al siguiente partido hay que ganar, por lo civil, o por lo criminal, y como en Liga será contra el Málaga, mejor por lo criminal.