
Llevo ya muchos, muchísimos partidos callándome una realidad como un templo de grande.
Siempre que toca ver un partido del Sevilla por el canal de pago Gol TV, o incluso antes cuando Digital Plus lo emitía en la modalidad de PPV tengo dos opciones: O quitar el volumen o cabrearme más de la cuenta. El motivo de lo segundo tiene su origen en la triste figura de un individuo: Víctor Muñoz.
Si ya de por sí los comentaristas en general suelen ser malos, imprecisos o sencillamente ignorantes del Sevilla FC, este ex-entrenador que lleva sin entrenar un tiempo considerable es el que sin duda se lleva la palma. La palma del odio hacia un equipo: El Sevilla FC.
Ignoro qué mal o qué ofensa le habrá hecho nuestro club al malísimo ex-entrenador zaragozano. Largado de casi todos los clubes en los que ha estado entrenando por la puerta de atrás, como sacan la basura en algunos bares. Víctor Muñoz tiene por lengua una afilada lanza espinosa que ataca siempre que tiene ocasión (y cuando no, también), al sagrado escudo de Nervión. Sus últimos tres equipos decidieron deshacerse de él y muy bien que hicieron: Panathinaikos, Recreativo de Huelva y Getafe no quieren saber nada del ex-futbolista y ex-entrenador ahora metido en la covacha con micrófono que le proporciona Gol TV.
Aunque el rival nos pegue una patada flagrante o aunque el árbitro nos mangue tres penaltys, este hombre va a justificar al oponente o al trencilla de turno (sean quienes sean) siempre que perjudique al Sevilla. Es así, y no hace falta poner ejemplos porque siempre es así, sólo tenéis que escucharlo alguna vez.
Déjanos en paz Víctor, no queremos que retransmitas partidos de nuestro club. Tu odio sobra.










