
Hay que ver cómo se ha puesto el personal por la reciente elección de Lionel Messi como ganador del Balón de Oro en detrimento de sus compañeros Xavi o Iniesta.
Injusticia ha sido el vocablo más repetido en las redacciones deportivas a lo largo y ancho de la piel de toro, pero es que a mi no me parece injusto que Messi se lleve el áureo esférico, porque después de todo es el mejor. Tiene la capacidad de voltear un partido en 2 minutos, tiene mucho más gol que los buenos de Iniesta y Xavi juntos, y lleva una trayectoria imparable a lo largo de todo el año (periodo en el que se computa para optar al premio).
Por supuesto que tanto Xavi como Iniesta son dos grandes, enormes futbolistas, cualquiera los querría para su equipo, pero el de Fuentealbilla ya tendrá otras oportunidades de ganar el premio que concede la rimbombante FIFA, mientras que Xavi, pues va a tener que conformarse con los homenajes en lengua catalana que le brinden en su estadio, pero está claro que es un pelotero colosal. Y es que la cosa está en que cualquiera lo merecía, así que no nos volvamos locos si se lo han dado a uno de los tres. Por otro lado yo creo que lso verdaderos ganadores en todo esto son los aficionados culés. Enhorabuena a ellos porque desconozco si alguna vez en la historia los tres finalistas han pertenecido al mismo club. Increíble.
Además, cosas más importantes hay en la vida como para subirse por las paredes por esto; el paro me parece un motivo mucho más loable para sacar los tanques a la calle antes que el título personal de un tipo que gana una burrada de millones al año por darle patadas a una pelotita.
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