
Como dice el eslogan de Media Markt, yo no soy tonto, y sé que la situación por la que atraviesa el Sevilla FC no es buena. Pero ojo, una cosa es que no sea buena y otra muy distinta es que haya una crisis de proporciones bíblicas como más de un plumilla nos está intentando vender.
Estos inventores de crisis no paran de meter palos en candela con que si Manzano esto, o Caparrós lo otro. A Gregorio Manzano hay que darle un voto de confianza y dejarnos de prisas, o a ver si esperamos que aquí venga el que venga, tenemos que ganar todos los partidos. Esta exigencia creada (tal vez por el presidente y espoleada por los que comen y viajan gratis a costa del club y se dedican a darle hasta en el cielo de la boca) no ayuda a que los profesionales encuentren el mejor ambiente de trabajo, y aunque por supuesto los males del Sevilla no se deben a esto, ni mucho menos, sí que ayudan a que la herida no se cierre.
Me gustaría que en vísperas de un partido importantísimo de Liga (como todos los que nos quedan), pues se hablara del partido, y no de un posible cambio de entrenador. No es pedir demasiado.
1 comentarios:
Es que tiene que ser así, ahora toca Santander y nada más que Santander. Aunque como no se consiga la victoria, me temo que el ataque será bestial. Un abrazo.
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