miércoles, 16 de marzo de 2011

Cuestión de tiempo


El tiempo es el que pone a cada uno en su sitio, dicen algunos. El tiempo todo lo cura, aseguran otros... el tiempo, ese valor tan importante en la sociedad de la velocidad en la que nos vemos inmersos es un factor capital y que nunca debe despreciarse.

Cuestión de tiempo (de exceso de tiempo diría yo) es el problema que suele tener el vergonzante periodismo que impera en nuestra ciudad de Sevilla salvo casos puntuales, que los hay. Sin embargo no hay nadie que tenga dos dedos de frente en esta nuestra urbe que piense que el periodismo deportivo sevillano vale ni dos perras gordas, le lata en el pecho un corazón verde o rojo. Pero volviendo al tema del tiempo, creo que he dado en el quid de la cuestión de porqué los periodistas locales son tan rotundamente impresentables: Es el tiempo.

Por si no fuera suficiente tener que escucharlos en radios y leerles en portales deportivos, ahora se han inventado su propia fórmula de la Coca-Cola con insulsos debates televisivos por los diales de Dios de la TDT y los periodistas tienen otra tribuna más sobre la que gritar a los cuatro vientos la opinión de turno.

Y ante tanto programita, debatito y soporte al manojo surge un problema fundamental: Y es que se tiene más tiempo para hablar de lo mismo, de las mismas noticias, y por lo tanto hay que estirar todos los chicles posibles e incluso hay que meter morcilla variada para agotar el tiempo de emisión.

¿Qué ocurre? Que a lo mejor hay una fracción de tiempo en la que sí que hay algo que decir, pero nos encontramos con que otra buena parte del espacio debe ser rellenada con contenido irrelevante o directamente timorato y con una mala baba que tira de espaldas. Un gran ejemplo es la peregrina idea, digna sólo de los Maquiavelos más retorcidos, que postula que la lesión de Palop es un cuento que se ha montado desde el Sevilla para ocultar que Manzano prefiere en estos momentos a Javi Varas ante que al meta valenciano. Alucinante.

Si tenéis estómago, por aquí está el vídeo.

De locos.