miércoles, 23 de marzo de 2011

¿Queremos seguir siendo el hazmerreír del mundo?


Esta Liga de Fútbol Profesional nuestra sigue cubriéndose de gloria a cada paso que da.

Una vez más demostramos que estamos dirigidos por unos tercermundistas avariciosos que lo único que miran es por sus abarrotadas carteras despreciando al ciudadano de a pie, al que no cobra ni mil euros (si cobra) trabajando 10 horas diarias.

Está anunciado para la siguiente jornada de Liga un parón liguero que en realidad es un cierre de patronal; esto es, no son los trabajadores los que hacen huelga, sino que es la empresa la que cierra no dejando trabajar a los empleados. De caciques.

Quieren quitarnos a los aficionados el fútbol en abierto porque aducen que cada temporada se pierden unos 150 millones de euros en concepto de ingresos televisivos, lo que no dicen es lo que ganan. Por suerte hay una terna de equipos encabezados por el Sevilla y Villarreal que de momento se muestran en contra de parón alguno, y digo de momento porque usan como medida de presión el no-paro para intentar reducir las abismales diferencias de ingresos de televisión entre Madrid y Barcelona y el resto (sin contar a los traidores Atlético de Madrid y Valencia, que con su complicidad no hacen más que aumentar la bipolaridad balompédica en este país).

Saliendo de si tienen razón o no los señoritingos de la LFP, en lo que coincide todo el mundo es en que esta medida viene en un momento inadecuado con la temporada 10/11 llegando a su clímax. Hacen esta faena para meter ruido, pero lo más civilizado hubiera sido comenzar con las protestas una vez finalizado el presente ejercicio futbolístico.

Desde luego que si en abril nos quedamos sin Liga seremos el ejemplo perfecto de inoperancia para el resto del planeta. Será tan solo una muesca más en el desgastado rifle de la LFP.