Lo primero de todo es ponerse en pie ante Frederic Kanouté. Todos los sevillistas deberían sentir un escalofrío al nombrar al mejor jugador que han visto mis ojos con la elástica del Sevilla, y ese escalofrío debería intensificarse en el momento en que se habla de su posible salida del club en que se ha hecho gigante.
Veo necesario aclarar dos cosas respecto a lo que se ha estado escribiendo y diciendo en estos días de relativa tranquilidad al no haber competición de Primera (y veremos si la hay este fin de semana).
El primer mensaje iría dirigido a los que quieren prejubilar al astro malí. Cierto es que Kanouté tiene ya 34 años, y que esa edad es demasiada para un futbolista que debe vivir de la rapidez de cara a portería, pero tampoco deja de ser cierto que la ingente calidad que atesora el africano es suficiente para cumplir con creces a día de hoy en cada partido que disputa. Esto no durará siempre, pero yo soy partidario de que si una cosa funciona no hay que cambiarla hasta que deje de funcionar. Por lo tanto hay que seguir contando con el malí hasta que acabe su contrato en junio de 2012, y entonces, dependiendo de su estado de forma, renovarle cada año. Creo que aún queda Kanouté para rato, y eso debe producirse con un escudo del Sevilla FC en el pecho del africano.
Por otro lado hay que comentar también las portaditas tipo "Monchi ante su reto más importante", en referencia a que el de San Fernando debe buscar reemplazo a la dupla mortal: Luis Fabiano y a Kanouté. Dejando de lado al brasileño, yo digo (siendo realistas) que el enorme jugador de Mali va a resultar ciertamente difícil de sustituir. Pescar dos perlas de este tipo seguidas es casi imposible (sin pagar un dineral, algo impensable en estos momentos). Ahora el que venga será comparado con Kanouté, y ahí van a salir perdiendo el 98% de los jugadores que tengan la complicada misión de hacer olvidar a alguien que será inolvidable en toda la historia de Nervión.
Por lo tanto creo importante tener una buena dosis de paciencia con lo que está por venir, no podemos esperar a otro Kanouté porque ese futbolista es único, no podemos esperar eso del mismo modo que no podemos esperar ganar un título cada temporada. Toca despertar y afrontar lo nuevo con un cambio generacional que puede ser ilusionante.
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