lunes, 16 de mayo de 2011

8 años no son nada


Haciendo una ligera modificación a la canción popular, diré que 8 años consecutivos clasificándonos para Europa parece que no son nada.

No tienen importancia estos 7 años (y 8 con el siguiente) abanderando el nombre de nuestra ciudad, de Andalucía y de nuestro país a lo largo y ancho del viejo continente.

Los títulos tampoco son nada, olvidémoslos y busquemos algo que sirva para estar incómodos, que trate de empequeñecernos.

Aquí lo que importa es echarte a la calle celebrando un ascenso (cosa que no diré que es de equipo pequeño, pues yo celebré el ascenso con el Sevilla hace ya unos años), pero a lo que yo quiero hacer mención es a las cirscunstancias. Lo que ocurrió en las calles de Sevilla en la noche de ayer fue enormemente descriptivo acerca del estado de la situación actual del fútbol en nuestra ciudad. Fue clamoroso.

Unos suben de Segunda a Primera y van Santa Justa, camisetita verde en ristre, sus jugadores se tiñen el pelo, bailecito, el infame de Junior cantando, abracitos, etc... ¡a celebrarlo!

Otros conquistan definitivamente una plaza que da acceso a jugar en Europa (¡Europa!) el año que viene y se quedan en casa... (después de todo es lo habitual clasificarse para Europa), o si acaso salen a tomar una copa, que es lo que hice yo.

No puede haber mejor demostración de grandeza y de señorío. La comparación es odiosa, pero es que lo más doloroso es que fue lo que ocurrió. No hay más.

Enhorabuena a todos los sevillistas, ha sido duro pero ha merecido la pena.