

Ha fallecido Juan Arza. Ha muerto un mito del sevillismo.
Hoy es un día triste, muy triste para los que sentimos en rojiblanco. A los 88 años y un mes de edad, Arza, al que su primer entrenador en el Sevilla FC, el irlandés Patrick O'Connel llamaban "el niño de oro" por el elevado precio de su traspaso del Málaga al Sevilla FC, nos ha dejado.
Desde el tercer anillo él seguirá viendo los partidos de su club del alma. Arza era un atleta incluso hasta en la última etapa de su vida, su salud era envidiable, sin embargo una larga enfermedad le ha arrancado la vida y nos ha dejado a todos los sevillistas sin uno de los nombres áureos de la historia del conjunto de Nervión.
Por mi aún corta edad yo nunca vi jugar a Arza, pero los que lo hicieron dicen que el de Estella ha sido el mejor jugador de la historia del Sevilla. Ligado además siempre al club de Eduardo Dato, ya fuera como jugador, entrenador, directivo o representante. Arza debió ser sobre el terreno de juego tan grande como fuera de él. Jugador clave también para la selección española, incluso tuve la inmensa suerte de poder conversar con él una vez. Pese a su avanzada edad sorprendía por su claridad de pensamiento, por su enorme memoria.
Arza era tan sevillista que tras su etapa en el Sevilla jugó una temporada más en el Atlético Almería. Bien, pues sucede que en el partido que le enfrentaba a su Sevilla en el Sánchez Pizjuán, Juan Arza tuvo que pedir el cambio y retirarse llorando. Para él era inconcebible hacerle daño al club de sus amores, a su afición, y al escudo que amaba tanto.
Estamos hablando de otra época y de otro tiempo, cuando el escudo se sentía en el pecho como otro corazón que latía y te ayudaba a sentir por duplicado. Todo eso ya ha pasado, mientras que Arza llegó a rechazar múltiples ofertas millonarias del Real Madrid, hoy los jugadores se declaran en rebeldía y aseguran que pueden ir "a cualquier club menos al que les paga"
Ha muerto un ídolo, ojalá todos fueran como tú, niño de oro.
Descanse en paz.
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