El golpe ha sido (sigue siendo) duro, muy duro. La noche amarga, terrible, la mañana peor. Lo que llegué a pensar que era una pesadilla se tornó en realidad (otra vez) cuando volví a abrir los ojos, un buen rato antes de que sonara el despertador.
La tristeza me hace vomitar rabia y dolor sobre el teclado, no tengo más, no tengo optimismo, no tengo ánimos ni luz de esperanza. Lo que era impensable ha sucedido, y el Hannover 96 nos ha apeado de la Europa League a las primeras de cambio. La competición que nos hizo un nombre en Europa ahora se nos evade, esquiva, desagradecida.
Anoche tenían que pasar dos cosas para que el Sevilla FC pasara: Que no nos metieran un gol y nosotros meter al menos un gol. Ninguna de las dos cosas ocurrieron, ya que nuestro tanto fue un autogol de los germanos. Pues pasó lo que pasó. Eso sí, el resto lo hicimos de cine... para nada.
El Hannover 96, un equipo de unos cuartos de final más que de una primera ronda, supo hacer de alemán a la perfección. Eficacia probada, cuatro tiros en 180 minutos y 3 goles. El narigón y el del lobanillo trazaron y ejecutaron un plan maestro. Derrotar al Sevilla a golpes de contra, aprovechar su fragilidad justo cuando ésta aparecía.
Olvídense de Giovanis, al que hay que fichar es a Schlaudraff, un tío que nos ha metido dos goles y ha dado una asistencia de gol en dos partidos, un tío que ha hecho que su equipo pase a la fase de grupos.
Nervión cumplió como no podía ser de otra forma. Marcelino hizo una clara declaración de intenciones metiendo al final como delantero a un mediocentro alto y torpón "¡No tengo delanteros!". Por cierto, Fazio debe salir de este club ya y dejar su sitio a las, como mínimo, dos incorporaciones más que necesita este proyecto: Un defensa de garantías y un delantero más.
El árbitro. ¿Para qué hablar de este triste señor? Menudo elemento, menudo idiota, menudo mal profesional. Que no vuelva a aparecer por nuestro camino, señor, te lo pido de corazón. Qué malo era el trencilla (para uno y otro lado, que eso es lo que hace realmente malo a un árbitro), un chuleta europeo que pese a su calamitosa actuación no es atenuante para el fracaso en toda regla al que nos enfrentamos los sevillistas.
Si es que al final tendré razón y todo. No me gustan las pretemporadas brillantes.
1 comentarios:
Ya lo he comentado en los diversos blogs que cada temporada bajamos un escalon y cada vez somo s mas pequeños volviendo a ser un equipo de mediania de la liga española del tipo Getafe u Osasuna
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