lunes, 19 de septiembre de 2011

Guarde su bandera, señor Escañuela


Estoy hasta las narices del ultra verderón que preside la Real Federación Española de Tenis. El nombre del sujeto, José Luis Escañuela.

No voy a mencionar la más que deficiente gestión y organización de más de un torneo, no voy a mencionar que a este sujeto los jugadores de tenis (los verdaderos protagonistas, no él) se la traen al pairo obliguándoles a jugar con 40 grados de temperatura, a la hora que dicte el dinero. Por eso mismo tampoco quiero que el éxito del equipo español de tenis en las semis de la Davis sirva de excusa para justificar la actitud de un bético recalcitrante.

Lo que quiero dejar claro es que el presidente de la RFET lo que tiene que hacer es hablar de tenis, que se meta el manquepierda más allá de las ondas y que saque su alechugada bandera en fondo sur o con sus amigos, pero que si le entrevistan para hablar de tenis (y esto va también por los periodistas que preguntan), hable de tenis. Ceñirse a lo que se espera del personaje no debe ser muy difícil. Si el tal Escañuela quiere hablar del betis en los medios, que se haga presidente del club de las trece barras, que no es muy caro serlo. De momento si quiere ganarse a los verdolagas, puede poner para la colecta para pagar la multa de palmerín. (¡Qué miserable se puede llegar a ser para que un club de fútbol no pueda pagar ni 602 euros... y sean los aficionados los que tengan que rascarse el bolsillo!) Como dijo el gran Alvarado, que palmerín pague la deuda con dátiles, que de eso tendrá, digo yo.

A ver si por lo menos el forofo este hace algo por sus béticos del alma (aunque también beneficiaría a los sevillistas, así que la cosa no está muy clara), y se trae la final de la Davis a Sevilla, a su Sevilla, que por mucho que le escueza, es el nombre de su ciudad.