
COMPRENSIÓN: Comprendo, entiendo, me pongo en su lugar y hasta les doy la razón.
Madrid y Barcelona. Los dos todopoderosos del fútbol español y parece que dentro de poco también del internacional, ya que se enriquecen a costa de nuestra Liga y esa riqueza la manifiestan en Europa.
Entiendo, como decía, que estos dos mastodontes y gigantes ciclópeos no quieran dejar escapar un solo céntimo de euro de sus ya de por sí abultadas carteras. La limosna no va con ellos. Como buenas empresas no piensan repartir unos beneficios que tienen atados y bien atados, como diría aquel. Si yo tuviera un negocio actuaría de la misma manera, porque después de todo nos metemos en el bussiness para hacer dinero, no para hacer amigos.
SOLUCIÓN: A mi modo de ver no cabe otra. La solución se me antoja dramática, pero es la única que hay puesto que ni Barcelona ni Madrid van a querer desprenderse de un dinero que ganan sin tener que mover un dedo. La solución, como digo, pasa por una Liga española sin Real Madrid y Barcelona. Que estos dos se marchen a jugar una superliga europea, que se vayan a China a jugar allí, o a EEUU, terrenos que se conocen bien gracias a sus giras veraniegas, que se marchen a otro planeta a jugar contra la selección de Marte, yo qué sé, pero mientras estén aquí en las condiciones actuales no habrá competición y esto será un peñazo de mucho cuidado.
Y que conste que yo no quiero que se vayan estos dos, porque después de todo me gusta el fútbol, pero por encima de todo me gusta la competición. Yo recuerdo hace unos años una liga en la que había competición, en la que en el verano había un buen puñado de equipos que se reforzaban para ganar el título, que la gente se preguntaba quién ganaría la Liga. Esta es una sensación que tal vez muchos chavales no conozcan y como esto siga así puede que no conozcan jamás.
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