miércoles, 5 de octubre de 2011

No quiero tus disculpas


No me valen, Cerezo.

No me vale escuchar lo que mejor sabes decir. Disculparte, arrodillarte, pedir perdón por algo que o no has hecho o no has tenido lo que hay que tener para hacer.

Enrique Cerezo, máximo experto en pedir perdón (a su Floren por asistir a la reunión de Sevilla por el reparto televisivo, ahora porque su afición se regocije con la muerte de una persona).

SIEMPRE que el Sevilla FC tiene que desplazarse al Vicente Calderón estamos en lo mismo. Insultos a la memoria de Puerta, posterior condena por parte de los medios y jugadores, pero ninguna sanción. Y no me valen que aleguen que son sólo los típicos 10 descerebrados de turno los que mentan a Puerta. Porque no, porque si se escucha a un estadio cantar no pueden ser sólo 10... a no ser que esos diez sean todos cantantes de ópera.

Por eso tus disculpas, Cerezo, aunque obligadas, no las quiero, no las necesito de alguien como tú. Lo que quiero es que te cierren el estadio, que por una vez hagan ejemplo con tu club y con tu mísera afición (la mejor de España, sí claro, igual que esta es la mejor liga del mundo) (clic aquí para saber lo que pienso sobre estas dos últimas afirmaciones). Sólo así, con algo que te duela aunque sea una milésima parte de lo que nos duele escuchar a los tuyos profanar el nombre de los difuntos, sólo así, te digo, podremos sentirnos mínimamente compensados.

Tus disculpas, te las quedas.