jueves, 3 de noviembre de 2011

La chupuza obliga


Lo que desde hace meses (antes de que comenzara la presente temporada) vengo pregonando en el desierto se ha cumplido. Todos lo hemos visto y todos lo estamos viendo.

La horrenda, terrible planificación de la temporada 2011/12 obliga a hacer inventos gaseosos, chapuzas dignas de los mejores Pepe Gotera y Otilio. Si creían que la planificación del año pasado era mala (no traer a Borja Valero será un error que difícilmente sabré perdonarle a esta directiva), esta se lleva la palma. Se han lucido los máximos dirigentes.

Y ahora te ves obligado a llevarte a Mallorca a Hiroshi, un exótico delantero del filial, que parece que en el Sevilla Atlético funciona, pero eso no garantiza nada. Con la tercera edad de Kanouté y con la dichosa lesión de Negredo, Marcelino ya se agota de tener que depender exclusivamente de Manu del Moral -que tampoco vino para lo que está haciendo- A este Sevilla que en su plantilla profesional sólo cuenta con 1`5 delanteros centros ya sólo le vale esperar hasta diciembre y rezar todo lo que se sepa para aguantar hasta entonces con los remiendos que sean, como el del bueno de Hiroshi.

Ahora resultará que este japonés tiene la solución de todo, pero no debería ser así. Para empezar si juega, lo hará tan sólo unos minutos, y de hacerlo, tampoco habrá que esperar que haga un hat-trick. Si es que un día nos vamos a hartar de pedirle peras al olmo, no se puede esperar que el primer chavalito al que llames te vaya a funcionar, a los jugadores hay que probarlos poco a poco, y bajo otras circunstancias. Bajo las circunstancias de una planificación deportiva que evite el chichinabo y que no provoque el sonrojo y la incredulidad, que es precisamente lo que ocurre.

2 comentarios:

Kike Ríos dijo...

Totalmente de acuerdo, la presión que vive el primer equipo va a ser muy muy negativa para este chaval. Ojalá que tenga suerte, juegue y pueda aportar, pero ni mucho menos debemos sacar conclusiones precipitadas.

Un saludo

Alexis Correa dijo...

Que Dios nos coja confesados Rafa. Esperemos que se gane, que después viene el "parón". Un abrazo.