
Ayer experimenté una sensación que hacía tiempo que no vivía: Disfruté con el Sevilla. La lástima es que el gozo sólo duró media hora, la primera de juego, donde nos pusimos por delante tras un clarísimo penalty y cuando antes nos debieron señalar otro igual de clamoroso en el que el jugador del Zaragoza de turno (me parece que era Poncio), ejecutó una perfecta maniobra de judo sobre Coke.
Tras unos treinta minutos que fueron entre buenos y aceptables, incomprensiblemente el Sevilla dejó hacer al Zaragoza, que se creció con tanta fuerza como el chorrito de agua de una fuente, insistente, pero sin hacer daño alguno (de hecho no recuerdo ninguna ocasión clara de los mañicos).
En la segunda parte, más de lo mismo, le entregamos la pelota al Zaragoza y de haber enfrente un equipo menos malo, nos podríamos haber llevado el típico disgusto que más de uno ya esperaba inexorablemente. Además, vuelta a la tradicional sangría en los pases. No había manera de dar más de dos pases seguidos buenos. Encima los jugadores cuando atacaban estaban totalmente solos arriba, y así no hay manera. Los pases, los pases. Si yo fuera el entrenador entrenaría este aspecto, porque nos estamos columpiando ya demasiado con esto. Y después está la concentración, la mentalidad y la entrega. Al final del partido hay un ejemplo claro en un córner que saca el Sevilla y en el que el lanzador lo tira pasándole la pelota directamente al rival. Falta de todo.
Pero tras digerir un horror de segunda parte, hay que estar contentos fundamentalmente por los tres puntos, que es el único objetivo que se debe tener al encarar un partido de fútbol. Así que alegría ante una victoria y ante un margen de mejora todavía enorme.
Por cierto, de pesadito para arriba el iracundo público de La Romareda. A ver qué le hemos hecho nosotros a estos notas para que empiecen a cacarear lo de "P... Sevilla". Esta gente están muy cabreados con su presidente, pero no es para pagarlo con el árbitro, y es que en mi opinión Pérez Lasa estuvo bien aunque se tragase un penalty y su asistente pitara tres fueras de juego inexistentes al Sevilla. Menos grititos, menos vocecitas y más criterio, que lleváis muchos años viendo fútbol.
1 comentarios:
La verdad que corroboro lo que has dicho del los primeros 30 minutos,yo estaba frotándome las manos, disfrutando como un enano, y con lo de pérez lasa, que aunque siempre tiene sus cosas, ultimamente nos está tratando bien.
Eso sí, sino pita una faltita en el ultimo segundo del descuento, no es pérez lasa jaja
Un saludo!
Publicar un comentario en la entrada