jueves, 1 de diciembre de 2011

No sean tan carroñeros, hombre

Romaric (jugador cedido al Español pero que todavía sigue siendo sevillista) ha sido castigado por su entrenador actual, Mauricio Pochettino por llegar tarde a un entreno del club periquito.

La noticia no debería trascender en casi nada, lo que pasa es que Romaric tiene un sambenito colocado por la prensa local deportiva, y como buen sambenito, éste es de por vida. El mantra que nos quieren transmitir los catavinos de la prensa deportiva sevillana (que nos llevan transmitiendo desde que el africano llegó a Sevilla) es que Romaric es un borracho y un díscolo. Así de claro.

Por eso articulitos como los aparecidos en el portal Muchodeporte (en la imagen), en el que el valiente "redacción" sigue metiendo palos en candela y dándole bombo a algo insignificante.

Tampoco es para darle más importancia a esto de la que tiene. El futbolista ha llegado tarde a un entrenamiento, sí. Pero que me digan a mí quien de vosotros o quien entre los periodistas deportivos que ahora encenderán sus antorchas para ir a la caza de Romaric no ha llegado alguna vez tarde al trabajo. Tarde, o borracho y sin dormir, que me consta que más de uno ha llevado a cabo el bonito arte de la empalmada.

Tampoco nos cebemos con Romaric, que lo único que ha hecho es llagar tarde un día a entrenar. Anda que no pesa eso de cría fama...