domingo, 18 de diciembre de 2011

Una liga de mierda, un partido de mierda


Es abusivo, repetitivo, asqueroso y repugnante ver un partido del Madrid si no eres del Madrid.

Sabes que a poco menos que ocurra un milagro, que se aparezcan los ovnis o que se alineen los planetas, el ultramillonario equipo merengue te a va a meter por lo menos 4. Ayer fueron 6.

Y el resto da igual, de aquí a dos semanas no se acuerda nadie. Da igual que ellos cada vez que llegaran, marcaran, que nosotros tuviéramos ocasiones para haber metido por lo menos tres más, que si el árbitro, las injusticias, etc. En esta liga de mierda que se han montado muy bien los dos mastodontes, éste es el guión establecido.

Cómo duele ver a ese niñato que es Callejón, con su pelo de hortera fashion haciéndote un gol en el único balón que toca. Cómo escuece que Cristiano Ronaldo te meta tres ¡tres! en tu casa. O que el cara rata de Di María te la haga con medio movimiento, o que Casillas pare cosas inverosímiles. Pero todo da igual, porque contra esta panda de superhumanos no se puede hacer nada aunque hagas el partido de tu vida, aunque tengas tres mil ocasiones, aunque expulsen a ese animal que se ha escapado del zoo de los horrores y el Madrid tenga uno menos. Nada sirve de nada. Nada, y lo que habría que hacer en estos partidos es directamente negarse a jugarlos. Sueño con el día en el que el Real Madrid visite cualquier estadio de Primera, y la afición local se niegue a asistir a la grada. Boicot contra esta gente. La Liga, toda para ellos, que se la metan por el arco del triunfo, y que entre el resto de clubes terrenales se organice algo de tal manera que se premie al tercero; no sé, se podría comprar una copa física, y se le entrega al tercer, y que eso se celebre como un título. Eso es lo que nos va a tocar.

Por cierto, en el apartado de los nuestros, un partido aseado de bastantes efectivos, pero me alarma el nivel de Javi Varas, que después de habernos dado tanto, ahora se lo está cobrando. Tiene fallos absurdos que hacen que no me extrañaría que Palop tuviera algún partido más. Después, las vergüenzas de Fazio se ven contra rivales como el madrid, y es que el argentino es más irregular que un reloj a cuerda.

En fin, ahora viene el ridículo parón invernal (ya hablaré de esta patochada en un próximo post) y nos toca olvidar la Liga con un sabor de boca horrible. Pero esto es lo que toca, así está todo organizado.