
Venía esta mañana en el coche escuchando la tertulia de turno en Radio Marca (sí, estoy descubriendo en mí unas extrañas inclinaciones por el masoquismo).
El caso es que en la tertulia de marras uno de los temas de debate era el posible overbooking de mediocentros creativos en el FC Barcelona. Ese era el tema del debate, el fondo era atacar como fuera al Barcelona.
Los hechos son simples, ante la posible llegada de Cesc al BarÇa y la renovación de Thiago Alcántara, los tertulianos de esta mañana de Radio Marca aseveraban con un tono de conmiseración bastante alto poco menos que el Barcelona estaba muerto, que menudo problema se le venía encima con tantos jugadores buenos, que él mismo se había hecho el seppuku.
O sea, que el Barcelona hace los deberes, ficha bien y mantiene a sus incipientes estrellas... ¡y esto es algo que dará problemas! Pues bendito problema pensarán los barcelonistas. Menuda manera de darle la vuelta a la tortilla. Esta técnica digna de la guerra sucia es muy simple: Todo lo que haga el Barcelona es malo, aunque lo que haga sea mejorar un equipazo inmejorable. Esto es, salvando las distancias, como si un día vas a comer y puedes elegir entre varios platos excelentes. Pues no, lo que querían los enchaquetados vikingos de Radio Marca es comer siempre lo mismo, no tener donde elegir. Qué penita dan estos madridistas intentando ensuciar las mentes ajenas y no viendo la realidad que le azota día tras día: El Madrid está por debajo del Barcelona, y no importa las chorradas que ellos digan para intentar permutar esto.
En estos momentos no recuerdo exactamente los nombres de todos los tipos que participaban en el coloquio, pero no importa, porque lo bueno de estos señores de Marca es que en cada tertulia te pueden sacar a gente diferente, pero todos tienen el mismo pelaje ultramadridista. Esta mañana pudo estar Roberto Gómez, Siro López, Roberto Palomar o Amalio Moratalla (en la imagen), eso da igual, todos ellos tienen un escudo del Madrid bordado sobre el ventrículo izquierdo y otro en el derecho. Sólo defendía el honor de la sensatez un catalán llamado Lluis Canut, que se llevaba las manos a la cabeza ante las insensateces de los merengues con micrófono... que tener en tu equipo a Xavi, Iniesta, Cesc y Thiago es un problema... agárrate a la manta.












