viernes, 25 de enero de 2013

Así se juega muy bien


Tras el partidazo que se vio ayer en La Rosaleda entre Málaga y Barcelona me apetece hablar un poco de porqué se pudo ver a ese gran Málaga plantándole inútilmente cara al equipo catalán.

El espectáculo futbolístico que se vio ayer en el verde de la Costa del Sol estaba construido sobre la mentira. La promesa de dinero falso hizo que muy buenos futbolistas se quedaran o fueran fichados por el conjunto boquerón y de esta forma los jeques de turno montaron un buen equipo que está denunciado y sancionado por la UEFA y que no podrá jugar competición continental el año que viene cuando menos.

A ver si nos enteramos de una vez que yo con una chequera ilimitada de dinero del monopoly me hago un equipazo que es capaz de hacerle frente a cualquier equipo del mundo, y claro, luego cuando juego contra él se verá un partidazo. Pero lo que más llama la atención de todo esto es que el Málaga, pese a conocer la sanción que cuelga de su cuello, y a deber pasta a Hacienda y a otros clubes, aún insiste en su política de fichajes de semi-renombre y se trae cedidos a futbolistas como el brasileño Piazón y a Lugano, futbolistas de los que tendrá que asumir su ficha (Lugano cobra 4 milloncitos por temporada). Más gastos a la cuenta de haberes.

Y para los cerrados de mollera que piensan que debería dedicarme a hablar de mi equipo, les diré que esto que estoy haciendo aquí es precisamente hablar de mi equipo, el Sevilla FC; porque al estar mi equipo en la misma Liga que estos defraudadores que fichan por el IssPro, toda esta corruptela me afecta de forma directa. Es fácil de entender, si yo estoy jugando al póker con alguien que en lugar de coger 5 cartas, coge 9, pues creo que tengo motivos para la queja, que no las pilláis, como Casto.