miércoles, 2 de enero de 2013

Lo que le pido al 2013


Llevamos ya dos días de este 2013 que las previsiones dicen será trágico en lo económico, pero que sin embargo el corazón nos pide que sea benévolo, benigno y que empiece a dejar de apretar.

Pero como por suerte para vosotros y para mí, este no es un blog de economía, vamos a hablar de fútbol y del Sevilla FC.

Nuestro equipo cerró el año 2012 de la peor manera posible, sin parar de perder y dejando unas sensaciones a cuerno quemado importantes en el tapete de juego, en el banquillo y en el palco. No hay nada que salve a este desastroso, penoso y lamentable Sevilla que recordamos de Anoeta, Balaídos, La Romareda, el Vicente Calderón, San Mamés, y un larguísimo etc. Por eso yo digo que es tiempo de mirar hacia adelante porque hacia atrás, poquito.

A este año nuevo yo, como sevillista, le pido sobre todo humildad. Dejar de creernos algo que no somos (ya no, de momento, esperemos) y que resolvamos cuanto antes la papeleta liguera. Que sumemos los 45 puntos necesarios para la salvación y que a la mayor brevedad nos olvidemos de este campeonato de Liga que ha sido de cero patatero. Y por pedir, al 2013 le pido una final de Copa del Rey. Sería la única forma de salvar la peor temporada de los últimos 8 concursos. Y es que como sabéis, meternos en esa final no es para nada complicado. Ya estamos en cuartos, después tendríamos que eliminar al Zaragoza presumiblemente y más tarde enfrentarnos a un Atlético de Madrid muy vivo en todas sus competiciones (con la acumulación de partidos que eso conlleva) o a un Betis cuya racha positiva debe acabar más pronto que tarde. Y ya está, con eso te plantas en una final de Copa que además jugarás contra un equipo ya clasificado para la Champions y que por ende te da derecho a jugar el año que viene en Europa. Es la forma perfecta de cerrar el curso con una sonrisa y sin tener que mirar al suelo avergonzados.

Ah, y ya puestos también pido justicia, que los que merecen castigo lo reciban, y que los que merecen premios se los lleven.