jueves, 3 de enero de 2013

Otra moneda al aire

El Sevilla, contra todo pronóstico si nos atenemos a las palabras de su presidente, se ha hecho con los servicios de un futbolista bosnio, Stevanovic.

Lo ha hecho en el mercado de invierno, donde tienen que ir los malos dirigentes, a modo de repesca, cuando reconocen que su planificación no ha sido buena o ha sufrido algún revés a lo largo del primer tramo de temporada.

Llega un tal Stevanovic, un completo desconocido para el aficionado medio, procedente de la Vojvodina, un extremo derecho que lleva 4 goles en la temporada y que por lo tanto no soluciona el acuciante problema del gol que azota al Sevilla FC desde hace dos temporadas.

Lo que yo sé de este paisano de Spahic es lo mismo que se repite en los medios, así que por lo tanto no sé absolutamente nada; y es que me juego el tipo a que ninguno de los periodistas que esta última semana han escrito sobre el futbolista ha visto ni media parte de un partido de este hombre. En fin, el nivel es el nivel, y eso no lo vamos a solucionar hoy.

Por ahí se comenta que si este futbolista viene al Sevilla es porque habrá alguna salida, pero yo rezo cada noche para que esto no se produzca. Si la plantilla está cortita con sifón y cogida con más pinzas que una manta mojada, no me quiero ni imaginar lo que puede suceder si dejamos de contar con alguno de los buenos. En ese caso ya sólo esperaría lo peor.

Pues nada, que ya tenemos aquí a otra incógnita que vestirá la casaca del Sevilla FC, ojalá salga bien, pero que a mí nadie me diga que esto no es otro melón por calar, que te puede salir bueno (Medel), o no (Makukula). Esto es a lo que obliga la crisis galopante y no tener un duro, esto es a lo que obliga querer pillar comisiones como sea.